Del escritorio al banquillo | Por la Libre


El que anda con la cabeza bajo la tierra y muy asustado es Carlos Ortiz, vicegobernador en Ciudad Juárez, y es que al parecer ya le advirtieron que tienen unas carpetas de investigación en su contra por andar de lacra.

Resulta que durante su paso como rector de la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez, este corrupto abrió una universidad privada, y claro, para ahorrarse costos se despachó con la cuchara grande. 

Dicen que equipó su universidad privada con lo que le correspondía a la Universidad Tecnológica de Ciudad Juárez, y el muy abusón alteró la documentación y los inventarios para ocultar todo.

Para su mala suerte, llegó en su lugar el otro corrupto de Óscar Ibáñez, quien le quiso hacer de tapadera, pero como era de esperarse, terminó traicionándolo como acostumbra, y ya entregó documentación para robustecer las investigaciones.

Hay rectores que dejan legado académico… y hay otros que dejan inventarios que nadie encuentra.



Síguenos